Un aumento en situaciones de crisis

No son tiempos fáciles para muchos países y millones de ciudadanos. España es una de las potencias mundiales que muestra una estadística muy alta en los niveles de destrucción de empleo. Con la tasa de paro más alta de la Unión Europea, con permiso de Grecia, y una falta de incentivación y de motivación en el momento de buscar un empleo, muchos son los que han decidido salir a la calle en España y pedir una moneda como medida drástica y urgente de última necesidad para poder sobrevivir. Posiblemente, muchos de ellos será la primera vez que recurren a esta herramienta para luchar contra un elemento que lleva casi seis años en España, la crisis económica.

Esta hecho ha llevado que muchos ciudadanos, para conseguir una mayor cantidad de dinero de terceras personas, realicen diferentes actos para atraer, primero, a un número importante de personas. Es muy común ver por el centro de Madrid una proliferación de estatuas humanas subidas en un pequeño altar o directamente estando pasivas en la acera. Otra actividad, dentro del sector, que ha presenciado un aumento de individuos en los últimos años en la calle son los disfraces de dibujos animados para atraer a los más pequeños de las familias. Haciéndose una foto. Hinflar un globo, entre otros aspectos.

Ha habido un incremento también de los conciertos ‘callejeros’. Grupos o solistas. Con guitarras u otro instrumento musical. Con escenografías o sin ellas. Pueden ser muy variados y, al igual que ellos, la música también es diferente. Canciones clásicas, modernas, antiguas, inventadas, remix-es y otras variedades en el que tienen en común un solo fin, intentar sacar el máximo dinero posible. Además, muchos de ellos, en ocasiones venden sus propios CDs a los anónimos que se paran para verlos.

El metro es otro lugar donde existe, también, mucha diversidad. Jóvenes con guitarras solicitando una pequeña ayuda o un puesto de trabajo, ciudadanos que cantan o expresan su situación personal. Todos ellos, tienen una historia personal detrás. La imagen que se tenía por antaño de la persona que pedía en la calle ha cambiado. Las circusntacias económicas mundiales y en España han protagonizado que emerga un nuevo tipo de sociedad. Sin empleos, sin una remuneración económica. Los ingresos económicos que consigan, muy posiblemente, sean muy inferiores pero, para muchos de ellos es una gran ayuda.

La retribucion que consiguen por el amparo de terceras personas y desconocidas depende mucho del día y de la actividad que realicen. Un músico o un artista que prepara un espectáculo tiene más posiblidades de conseguir una ganancia mayor que aquel que no haga nada. Atraen a muchos curiosos y a anónimos y, también, depende de la concurrencia que tenga la calle y la hora. A mayor afluencia de usuarios, mayores son las posiblidades de obtener más dinero. Suelen conseguir al día una cifra situada entre los 226 y los 300 euros. Los ciudadanos que están en la calle y no efectúan ejercicio físico o algún acto visible, la cantidad se reduce notablemente pudiendo conseguir, al final del día, casi una décima parte de lo estipulado anteriormente.

La Comunidad de Madrid aprobó hace poco tiempo, además, la posibilidad de poder actuar o no en la calle. Un jurado decidirá si un grupo o no tiene el derecho a realizar un espectáculo en pleno suelo público. Una medida que no ha sentado bien entre los integrantes por variados motivos. Los artistas, solamente, podrán actuar en zonas donde la acera mida más de siete metros de ancho. Si es menos, estará totalmente prohibido.

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